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Daredevil: Crítica de la segunda temporada

La idea de ver todos los episodios en maratón es una maravilla cuando se trata de la segunda temporada de Daredevil. La serie del hombre sin miedo comienza su segunda temporada de manera un poco indecisa, cargada de efectos especiales y ultraviolenta, pero la recompensa llegará para aquellos que la continúen viendo. Algunas escenas de acción son simplemente espectaculares y la introducción de importantes personajes como The Punisher y Elektra es soberbia.

En esta segunda temporada, nuestro héroe debe enfrentarse a antiguas y nuevas amenazas. La primera, el antihéroe que la policía ha bautizado como The Punisher (Jon Bernthal), un vigilante sin escrúpulos que nos hará preguntarnos hasta que punto la actividad de los héroes es moral o amoral. Durante uno de los encuentros entre los dos, Punisher acusa a nuestro héroe de no tener el coraje necesario para detener el crimen.

Daredevil

Tras algunos episodios, Matt Murdock se reencuentra con una figura de su pasado, Elektra (Elodie Yung), una ex-novia cuya relación con el abogado podremos seguir a través de varios flashbacks. Ella es una poderosa heredera y una gran luchadora. Las tendencias sociópatas de su personaje quedan claras, y con ella y The Punisher, Daredevil se convierte a veces en una serie tan sombría y violenta que es casi un homenaje a Tarantino.

Poco a poco, sin embargo, los personajes van cobrando sentido y se van aclarando las relaciones. Yung es un soplo de aire fresco para la serie. Hay una secuencia de lucha en una escalera que es una de las cosas más impresionantes de las dos temporadas rodadas hasta ahora.

Elektra

Es necesario admitir que algunos de los villanos de la temporada son un poco clichés -desde gángsters irlandeses hasta la Yakuza- y que la iluminación continúa siendo demasiado escasa en la mayor parte de las escenas de acción. El hecho de que el personaje principal de la serie sea ciego, no significa que el espectador necesite cuestionarse su propia visión también.

En la mayor parte del tiempo, sin embargo, así como Jessica Jones, Daredevil mezcla competentemente elementos de historias de superhéroes con cine negro y dramas criminales realistas. Todo huele a un buen homenaje a los años en que Frank Miller fué responsable de las aventuras del personaje en Marvel.

Nuevamente se demuestra que las series de Netflix en colaboración con Marvel superan ampliamente a los intentos de las cadenas en abierto de adaptar historias de personajes de cómics. En el proceso de crear una versión de Daredevil fiel a su personaje, incluso manteniendo el presupuesto en los límites que manejan las productoras, el resultado ha sido lo bastante bueno como para sobrevivir a algunos pequeños tropiezos en esta segunda temporada.

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